Uno de los errores más comunes cuando recién empezás guitarra es querer aprender una canción toda junta, de principio a fin.
Eso solo te va a frustrar, porque te trabás siempre en las mismas partes y sentís que no avanzás.
La clave para aprender canciones cuando sos principiante es dividirlas en partes.
Cuando cortás la canción en secciones, todo se vuelve más entendible.
Vamos paso a paso.
Por qué dividir la canción funciona mejor
Tu cerebro aprende más rápido cuando le das piezas pequeñas, no cuando intenta procesar todo de golpe.
Al separar la canción en partes:
evitás saturarte,
progresás más rápido,
detectás errores más fácilmente,
y repetís menos cosas innecesarias.
Es la forma más simple de avanzar sin estancarte.
Paso 1: Identificá las partes principales
Toda canción, incluso las más simples, se divide en secciones. Las más comunes son:
Estrofa
Estribillo
Puente
Intro
Final
No hace falta que memorices los nombres técnicos.
Lo importante es reconocer dónde cambia la canción.
Paso 2: Elegí la parte más fácil para empezar
Muchos empiezan por la introducción, pero a veces la intro es lo más difícil.
Lo ideal es arrancar por:
la parte con menos acordes,
o la que tiene un ritmo más simple,
o la que más familiar te suena.
Empezar por lo fácil te da impulso para seguir aprendiendo el tema.
Paso 3: Practicá cada parte por separado
Cuando ya elegiste una parte, hacé esto:
Mirá los acordes de esa sección.
Tocá el ritmo despacio.
Repetila varias veces hasta que te salga natural.
No pases a otra parte hasta que la tengas medianamente fluida.
Paso 4: Uní dos partes y probá la transición
Cuando ya podés tocar una sección, sumá la siguiente.
El objetivo ahora no es tocar ambas secciones perfectas, sino pasar de una a otra sin que se corte la canción.
La transición entre las partes es lo que más traba a los principiantes, así que practicar esos cambios es clave.
Paso 5: Tocá la canción completa, pero lento
Cuando ya uniste todas las partes, tocá la canción entera sin apuro y sin exigirte demasiado.
Primero fluidez, después velocidad.
Tocar lento pero continuo vale mucho más que tratar de hacerlo rápido y trabarte.
Consejo extra: no repitas lo que ya te sale
Si una sección del tema ya te sale bien, no gastes energía ahí.
Poné tu tiempo en las partes donde te trabás.
Tu progreso se acelera cuando enfocás la práctica en donde realmente importa.
Conclusión
Dividir una canción en partes es la forma más rápida y simple de aprenderla sin frustrarte.
Recordá:
no la aprendas de golpe,
empezá por lo más fácil,
practicá cada parte por separado,
y después unilas.
Con este método, vas a poder tocar canciones completas mucho antes de lo que pensás.
En 90 minutos te enseño todo para que puedas completar tu primera canción sin trabarte.