Seguro escuchaste decir alguna vez que aprender guitarra es difícil, que toma mucho tiempo o que no es para cualquiera.
Pero… ¿qué tan verdad es eso?
La verdad es que depende completamente de cómo empieces.
Por qué parece muy difícil al principio
Si arrancás queriendo tocar solos de guitarra complejos, canciones que lleven acordes con cejilla o riffs rápidos, obviamente se va a sentir imposible.
No es que la guitarra sea difícil, sino que estás intentando correr antes de aprender a caminar.
La clave está en cómo empezás
Si empezás con un método claro y con canciones más simples (que lleven dos o tres acordes), vas a ver resultados más rápido.
En pocas semanas ya podés tocar tu primera canción completa, y eso cambia todo: pasás de frustrarte a disfrutar la guitarra.
La dificultad no está en la guitarra, sino en el enfoque
El instrumento no es difícil si aprendés de forma progresiva, paso a paso. Cada cosa que practicás tiene que tener sentido y conectar con lo siguiente.
Lo que frustra a la mayoría no es la guitarra en sí, sino no tener una guía.
Conclusión: ir de a poco
Así que no, la guitarra no es tan difícil como escuchaste decir.
Con el enfoque correcto, cualquiera puede sonar bien en poco tiempo.
Todo depende de cómo empieces y de tener constancia.
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