Muchos que recién empiezan a tocar guitarra se hacen esta pregunta: “¿Y si no tengo talento para aprender?”
Es una duda muy común, y también una que más puede frenar a una persona incluso antes de empezar.
La verdad sobre tener talento
El talento va a ayudar, obviamente. Hay personas que van a tener más facilidad (o no) para coordinar las manos y memorizar sonidos.
Pero eso no significa que no puedas aprender.
En realidad, lo que más influye en el aprendizaje nunca va a ser el talento, sino la práctica constante y tu actitud al practicar.
Por qué la práctica le gana a todo
Podés ser un prodigio de la guitarra, pero si no practicás constantemente y no sos disciplinado, no te sirve de nada, no vas a avanzar.
En cambio, alguien que practica y dedica al menos 15 o 20 minutos al día puede progresar mucho más rápido que alguien talentoso que solo toca “cuando tiene ganas”.
Con una pequeña rutina diaria, vas a poder aprender todos los primeros acordes básicos y tocar tus primeras canciones en pocas semanas.
La clave está en ir viendo tus errores y corregirlos con paciencia.
Motivación y disciplina: tus herramientas
El talento puede darte un empujón al principio, pero la motivación y la disciplina son las que te van a llevar lejos.
Es importante agarrar la guitarra un poco cada día y mantenerte firme cuando algo no te sale o te cuesta.
La guitarra premia el esfuerzo: cuanto más practicás, más rápido ves resultados, y eso es lo que más satisfacción te va a generar.
Conclusión: ¿qué necesitas realmente?
Necesitás ganas y constancia. No se trata de ser “especial” para la guitarra, sino de ser persistente.
La constancia se entrena igual que cualquier otra habilidad
👉 Si querés aprender paso a paso a tocar tus primeros acordes y hacer que suenen bien desde el primer día, te recomiendo mi curso “Tu Primera Canción: De CERO a GUITARRISTA”, donde en 90 minutos vas a tocar tu primera canción completa con buena técnica.